Cuando tenemos bebés o niños es indispensable conocer esta valiosa planta cuyo fin es aliviar golpes o contusiones y llevarlo siempre encima. Además de los kleenex, el agua, la muda, las toallitas o las galletas, la árnica es uno de los indispensables de toda mamá y papá.

Si hasta que te has convertido en madre o padre tus indispensables eran las llaves de casa, del coche o el móvil, ahora te toca acostumbrarte a ir un poco más cargada/o y engrosar la lista de objetos imprescindibles a llevar encima.

La árnica se comercializa de distintas formas. Hoy en día podemos encontrar la árnica en forma de barra, de espuma, de gel, en stick…y aunque hace unos años sólo se encontraba en la farmacia ahora se puede encontrar hasta en el supermercado y a precios mucho más asequibles que antes.

La árnica montana (así se llama también el remedio homeopático) es una planta de color amarillo que aparece en verano y vive en zonas de montaña.

Esta planta contiene un componente antiinflamatorio y es ideal cuando el niño o niña se cae o se da un golpe ayudando, si se aplica inmediatamente después de la contusión, a que no aparezcan moratones.

Las propiedades de la planta de árnica son numerosas. Entre sus principales características citaré sus propiedades anti inflamatorias, analgésicas, desinfectantes o antifúngicas, cicatrizantes y anti bacterianas. La árnica actúa aumentando el flujo sanguíneo en la zona donde se aplica.

La dosis del remedio homeopático deben ser indicadas por un especialista en función de cada niño o niña pero la crema o stick se puede aplicar sin riesgos.